Tarta fría de queso con leche condensada y limón sin necesidad de hornear

¿Estás buscando una receta refrescante y deliciosa para sorprender a tus invitados? La tarta fría de queso con leche condensada y limón es la opción perfecta para cualquier ocasión. Lo mejor de todo es que no requiere hornear, lo que la convierte en una alternativa rápida y fácil de preparar. Sigue leyendo para descubrir cómo hacer esta exquisita tarta con un toque cítrico y dulce que encantará a todos.

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Ingredientes para la tarta fría de queso con leche condensada y limón

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Para comenzar con esta receta, necesitarás reunir los siguientes ingredientes:

Para la base:

– 200 gramos de galletas tipo maría
– 100 gramos de mantequilla derretida

Para el relleno:

– 500 gramos de queso crema
– 1 lata de leche condensada
– El jugo de 2 limones
– Ralladura de limón al gusto

Para la decoración:

– Rodajas de limón
– Hojas de menta

Ahora que tienes todos los ingredientes listos, es momento de ponerte manos a la obra y preparar esta deliciosa tarta fría. ¡Sigue los pasos a continuación!

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Pasos para preparar la tarta fría de queso con leche condensada y limón

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Paso 1: Preparar la base

1. Tritura las galletas tipo maría hasta que queden en forma de migas finas. Puedes hacerlo utilizando una procesadora de alimentos o simplemente colocándolas en una bolsa resellable y aplastándolas con un rodillo.
2. Mezcla las migas de galleta con la mantequilla derretida hasta obtener una mezcla homogénea. Esta será la base de tu tarta. Presiona esta mezcla en el fondo de un molde desmontable y lleva al refrigerador mientras preparas el relleno.

Paso 2: Preparar el relleno

1. En un tazón grande, bate el queso crema hasta que esté suave y cremoso. Añade la leche condensada y continúa batiendo hasta integrar completamente.
2. Incorpora el jugo de limón y la ralladura de limón a la mezcla anterior. Mezcla todo hasta obtener una crema homogénea y sin grumos.

Paso 3: Armar la tarta

1. Vierte la mezcla de queso y limón sobre la base de galleta que preparaste anteriormente. Extiende de manera uniforme con una espátula.
2. Cubre el molde con papel film y deja reposar en el refrigerador durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche, para que la tarta tome consistencia.

Paso 4: Decorar y servir

1. Antes de servir, decora la tarta con rodajas de limón y hojas de menta fresca para darle un toque fresco y colorido. Corta porciones generosas y disfruta de esta delicia con tus seres queridos.

¡Listo! Ahora tienes la receta completa para preparar una tarta fría de queso con leche condensada y limón sin necesidad de hornear. Esta opción es ideal para los días calurosos o como postre después de una comida especial. ¿Te animas a probarla? ¡Seguro que se convertirá en una de tus favoritas!

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Preguntas frecuentes sobre la tarta fría de queso con leche condensada y limón

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¿Puedo sustituir los limones por otra fruta?

Sí, puedes experimentar con diferentes frutas cítricas como lima o naranja para darle un giro diferente a esta receta. ¡Déjate llevar por tu creatividad y personaliza esta tarta a tu gusto!

¿Se puede congelar la tarta si sobra?

Si te sobra alguna porción, puedes guardarla en el congelador en un recipiente hermético. Sin embargo, ten en cuenta que la textura puede variar al descongelarla, por lo que se recomienda consumirla lo antes posible para disfrutarla en su punto óptimo. ¡No habrá sobrado para congelar después de probar esta deliciosa tarta!